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Valor patrimonial, comunidad y el rol del diseño en la construcción del imaginario colectivo del barrio histórico Lastarria – Bellas Artes.

Autor: Adolfo Correa


Esta investigación pretende levantar información para analizar uno de los barrios céntricos más importantes de la comuna de Santiago, el barrio Lastarria–Bellas Artes que hoy en día corresponde a uno de los más clásicos y valorados barrios, el cual ha ido en permanente crecimiento tanto a nivel residencial para profesionales, como también constituye uno de los polos urbano-culturales más atractivos de la ciudad de Santiago. Los aspectos más relevantes del barrio se expresan a través de sus circuitos gastronómicos, culturales, urbanísticos, patrimoniales y de arte-diseño, los cuales entre sí, potencian en las personas un imaginario en torno a este que es apreciado como un barrio moderno, histórico y centro de la cultura y las artes.

Ante este panorama nos encontramos con cierta desinformación sobre el rol e importancia que juegan en los barrios, conceptos como lo patrimonial, la comunidad, la cultura y el diseño como un todo, los cuales son apuntados como importantes generadores de valor de un lugar determinado para industrias culturales creativas. Aunque el barrio es nombrado colectivamente como un polo de atracción para la clase creativa y el turismo, no se tiene claridad del porque el barrio se apropia de estas características ni el rol del diseño en esta importante cualidad del barrio.

A través del análisis veremos cómo se conjugan lo tradicional y patrimonial del barrio con conceptos y estilos vanguardistas y cómo el diseño puede hacer puente entre lo visible y el imaginario colectivo que se tiene sobre Lastarria-Bellas Artes.

 

KEYWORDS: Patrimonio, Comunidad, Industrias creativas, Cultura de diseño.

1. INTRODUCCIÓN:

1.1 ANTECEDENTES:

Hoy en día el barrio Lastarria-Bellas Artes constituye uno de los polos urbano-culturales más atractivos de la ciudad de Santiago, tanto a nivel de turismo y cultura como a nivel de barrio-residencial a través de sus circuitos gastronómicos, culturales, urbanísticos, patrimoniales y de arte-diseño, los cuales potencian en el imaginario colectivo su característica de barrio creativo y re-creativo. Frente a este escenario nos encontramos con lo siguiente:

A) Escasa información de investigaciones sobre el rol que juega en un barrio, lo patrimonial en directa relación con la comunidad que lo habita y frecuenta y el papel de estos en su génesis y posterior desarrollo como cluster para industrias creativas.

B) Aunque el barrio es nombrado colectivamente como un polo de atracción para la clase creativa, no se tiene claridad del porque el barrio se apropia de estas características ni el rol del diseño en esta importante cualidad del barrio.

 

1.2 PROBLEMA:

La falta de información sobre la relación existente entre lo patrimonial, la comunidad, el barrio, la cultura y el diseño, no permite analizar/explicar las características principales del barrio Lastarria-Bellas Artes ni comprender el rol del diseño en éste, como agregador de valor y su aporte en la construcción de su imaginario colectivo”.

1.3 PREGUNTAS DE INVESTIGACIÓN:

A.- ¿Cómo se integra el patrimonio y la comunidad para la generación de valor en el barrio Lastarria-Bellas Artes?

B.- ¿Cómo se articula la comunidad en torno al barrio Lastarria-Bellas Artes?

C.- ¿Cómo el diseño aumenta el valor signo en la constitución de un circuito cultural en el barrio Lastarria-Bellas Artes a la vez que genera identidad de barrio?

1.4 OBJETIVOS:

1.4.1 Objetivos: Objetivo General Conocer y comprender los factores que inciden en el desarrollo del Barrio Lastarria-Bellas Artes como circuito cultural de industrias creativas y cómo es que la identidad, el patrimonio y el diseño pueden agregar valor al desarrollo del barrio.

1.4.2 Objetivos Específicos:

– Investigar sobre la Historia del Barrio Lastarria, amodo de poder identificar su valor patrimonial.

Identificar y analizar el perfil y la dinámica de barrio, en función de los stakeholders (Los que habitan, frecuentan y visitan).

Identificar las áreas de desarrollo, perfiles y los motores comerciales que constituyen y potencian los circuitos culturales del Barrio Lastarria-Bellas Artes.

Identificar el rol específico y aporte del diseño en el barrio Lastarria-Bellas Artes.

1.5 MARCO TEÓRICO:

1.5.1 Marco Teórico Definición de Conceptos

A) Renovación Urbana

El término renovación urbana fue acuñado hacia 1950 por Miles Calean, economista estadounidense, y se refiere a la renovación de la edificación, equipamientos e infraestructuras de la ciudad, necesaria a consecuencia de su envejecimiento o para adaptarla a nuevos usos y actividades demandados. Se trata de un fenómeno complejo que puede tomar caminos muy diferentes y está relacionado con otros tipos de procesos urbanos como son la rehabilitación, el redesarrollo o la invasión sucesión.

B) Imaginario

Un imaginario se puede definir como: el conjunto de creencias, imágenes y valoraciones que se definen en torno a una actividad, un espacio, un periodo ó una persona (o sociedad) en un momento dado. La representación que el imaginario elabora de un proceso, es construida a partir de imágenes reales o poéticas (inmersas en el campo de la fantasía). Variable y distendido, el imaginario es una construcción social –al mismo tiempo individual y colectiva- en permanente remodelación, una suerte de edificio mental que nunca se termina ni se terminará de ampliar o remodelar…. El imaginario turístico, es entonces aquella porción del imaginario social referido al hecho turístico, es decir a las numerosas manifestaciones del proceso societario de viajar. 1

1 (1http://topofilia.net/III-perez.pdf)

C) Industrias culturales e Industrias creativas

El término industria cultural se refiere a aquellas industrias que combinan la creación, la producción y la comercialización de contenidos creativos que sean intangibles y de naturaleza cultural. Estos contenidos están normalmente protegidos por copyright y pueden tomar la forma de un bien o servicio. Las industrias culturales incluyen generalmente los sectores de editorial, multimedia, audiovisual, fonográfico, producciones cinematográficas, artesanía y diseño. El término industria creativa supone un conjunto más amplio de actividades que incluye a las industrias culturales mas toda producción artística o cultural, ya sean espectáculos o bienes producidos individualmente. Las industrias creativas son aquellas en las que el producto o servicio contiene un elemento artístico o creativo substancial e incluye sectores como la arquitectura y la publicidad. 

Fuente: (http://portal.unesco.org/culture/en/files/30850/11467401723cultural_stat_es.pdf/cultural_stat_es.pdf)

1.5.2 Situación Actual del caso de estudio :

 Barrio Lastarria-Bellas Artes. El sector ha sido declarado Zona Típica (ZT) en 1997, gracias a su fascinante arquitectura, además de los monumentos históricos que le otorgan este valor al entorno: el Palacio de Bellas Artes, el Palacio Bruna, la Posada del Corregidor, la Iglesia de la Vera Cruz, entre otros. Es actualmente uno de los principales polos para los circuitos artístico-culturales destacando sus museos y galerías como el GAM, MAVI y el Museo de Bellas Artes. Además cuenta con una variada oferta gastronómica que se ofrece al público visitante, algunos importantes restaurantes y bares son, por ejemplo, el “Gatopardo”, “Caleta lastarria”, “Les assassins” y bares como “La junta” y “The clinic”.

  1. Http://www.barriolastarria.cl


2 METODOLOGÍA:

METODOLOGÍA Y PLAN DE TRABAJO

2.1 Enfoque de la Investigación: Será Cualitativa y de tipo exploratoria.

Para el desarrollo del trabajo de campo se aplicó una estrategia de aproximación etnográfica. Por ésta, entendimos la aplicación de un conjunto de métodos y técnicas de investigación como conversación informal, entrevistas, observación participante y no participante, análisis de datos y fuentes secundarias, etc., tendientes a construir una descripción acabada de los contextos micro culturales de interacción, vínculo, relación sociabilidad de un grupo o población, en este caso el de los nuevos residentes y locatarios del Barrio Lastarria-Bellas Artes.

Dentro del marco general de la investigación interesó abordar desde el método etnográfico una aproximación a la relación de uso y apropiación que establecen con el territorio del barrio las actuales generaciones de residentes y locatarios de Lastarria-Bellas Artes.

Desde esta perspectiva se planteó inicialmente como pregunta general de investigación, entender, cómo en la cultura urbana santiaguina del nuevo siglo, se desarrollaba el rescate de un barrio céntrico y patrimonial como espacio y escenario de construcción de estilos de vidas, importando saber cómo adquiría sentido para las nuevas generaciones de habitantes y usuarios del centro urbano el vivir y/o ocupar un barrio patrimonial o de carácter histórico-cultural como Lastarria-Bellas Artes, y de qué formas estas generaciones con su presencia en el centro de la ciudad aportaban o no a levantar nuevas construcciones o representaciones simbólicas de barrio y ciudad.

2.2 Instrumentos de Investigación:

A.- Fuentes bibliográficas, papers, documentales y datos secundarios: Libros, revistas, documentos, folletos, videos, fotografías, internet e investigaciones relacionadas al tema.

Se realizó una profunda revisión y recopilación de investigaciones y papers relacionadas a los temas de industrias creativas y patrimonio, con el fin de nutrir de contenidos fidedignos y profesionales sobre el tema a estudiar.

B.- Exploración con métodos y técnicas cualitativas.

C.- Observación directa y estructurada del barrio Lastarria-Bellas artes.

Se realizó un proceso de observación del barrio y sus stakeholders. Se visitaron una cantidad determinada de lugares dentro del circuito cultural de manera de evidenciar las relaciones entre los distintos actores.

D.- La metodología que será aplicada a la Observación será la siguiente:

1 – Determinar el objeto, situación, caso, etc. (Qué se va a observar).

2 – Determinar los objetivos de la observación (Para qué se va a observar).

3 – Determinar la forma con que se van a registrar los datos. Fotografías y apuntes (Grabación de video y/o audio).

4 – Observar cuidadosa y críticamente.

5 – Registrar los datos observados.

6 – Analizar e interpretar los datos.

7 – Elaborar conclusiones.

8 – Elaborar el informe de observación.

E.- Entrevistas: Se considera necesario interactuar con los actores principales del Barrio, sus stakeholders (Los que habitan, frecuentan y visitan el barrio).

F.- STAKEHOLDERS MAP: Realización de un mapa de stakeholders para comprender de mejor manera las relaciones existentes entre los actores y los diversos circuitos dentro del barrio.

3. RESULTADOS:

3.1 Definición y delimitación del caso de estudio: El Barrio Lastarria-Bellas Artes. 

Cabe señalar que el Barrio Lastarria-Bellas Artes, se sitúa en el extremo nororiente del territorio de la comuna de Santiago, conformando un triángulo delimitado por el cerro Santa Lucía al poniente, el parque Forestal al norte, la Plaza Italia al oriente, y la Alameda al sur, que a su vez se constituye por dos sectores claramente diferenciados. Por un lado, el sector de Barrio Lastarria, que según lo planteado por el Plan Seccional Santa Lucía/Forestal (1997), considera el área comprendida al Norte, por el eje constituido por calles Ismael Valdés Vergara y Merced, entre José Miguel De la Barra y Vicuña Mackenna, incluyendo la cuadra que va de Irene Morales a Vicuña Mackenna, al Sur, la Alameda Libertador Bernardo O’ Higgins, al Oriente el sector Vicuña Mackenna-Plaza Baquedano y al Poniente, el eje constituido por las calles José Miguel De la Barra, y Victoria Subercaseaux en su borde oriente (ver mapa).

 

Por su parte se considera como sector Barrio Bellas Artes, el área configurada por los siguientes Límites. Al Norte, calle Ismael Valdés Vergara entre San Antonio y José Miguel de la Barra; al Sur, la Alameda Libertador Bernardo O’ Higgins; al Oriente, el eje constituido por calles José Miguel De la Barra y Calle Santa Lucía; y al Poniente, el eje constituido por San Antonio, entre Ismael Valdés Vergara y Santo Domingo, y Mac Iver, desde San Antonio a la Alameda.

 

En términos de población si se desagrega por unidad vecinal la información del último Censo (2002) encontramos que el sector de Lastarria (UV1) tiene un número aproximado de 3.181 habitantes de los cuales 1504 son hombres y 1677 mujeres. Por su parte, el sector de Bellas Artes (UV2) consideraría una población total de 3.370 habitantes, de los cuales 1624 son hombres y 1746 mujeres. (Unidad de Estudios SECPLAN, 2004).

 

3.2 Historia del Barrio.

El barrio Lastarria en el centro de Santiago, denominado “Barrio Santa Lucía – Mulato Gil de Castro – Parque Forestal” por el Plano Regulador de la I. Municipalidad de Santiago, reconocido por el consciente colectivo como Barrio Lastarria y Barrio Bellas Artes, tiene su desarrollo urbano a mediados del siglo XIX, con la construcción de la Parroquia de la Vera Cruz, terminada en el año 1857 y las edificaciones de algunas familias importantes que durante la historia se han asentado a su alrededor. Pero entre 1872 y 1910, con los trabajos de remodelación del cerro Santa Lucía, la creación del Parque Forestal y la construcción del Palacio Nacional de Bellas Artes, el barrio se consolida como tal, y llegan a vivir en él personajes importantes de la historia de Chile, como Victoria Subercaseaux, Pedro Aguirre Cerda, presidente de Chile entre los años 1938 y 1941, el escritor y pensador liberal don José Victorino Lastarria. También vivieron en este lugar intelectuales y artistas reconocidos de nuestro país, como el arquitecto y pintor Nemesio Antúnez, el pintor Camilo Mori, el novelista Luis Orrego Luco, entre otros.

Durante la primera mitad del siglo XX se construyeron edificios y casas de interesantes características morfológicas, proyectadas por renombrados arquitectos de la época como Duhart, Bolton, Larraín Bravo, Prieto Casanova, Ernesto Ried, Luciano Kulczewski, entre otros.. De éste último, se encuentra la que fuera su casa y taller en calle Estados Unidos, construida en piedra, hoy declarada Inmueble de Conservación Histórica.

A fines del siglo XX, comienza a renovarse el entorno; se restauran fachadas y se recuperan viejas edificaciones, como fue el caso de la Parroquia de la Vera Cruz, declarada monumento histórico, cuya restauración se realizó entre los años 2001 y 2002, pero ha sido en los últimos 10 ó 15 años en que se ha potenciado mayormente el barrio, ya que se creó el paseo peatonal en Lastarria, entre Rosal y Merced, que aloja una feria de antigüedades que se instala los días jueves, viernes y sábado a eso de las 10 am., y se han hecho modificaciones en calles circundantes como Monjitas y Esmeralda para acoger el uso peatonal. Con la rehabilitación del ex edificio Diego Portales como el Centro Cultural Gabriela Mistral, el sector ha obtenido un nuevo acceso, desde la Alameda y la estación Universidad Católica del Metro, ya que la nueva construcción dejó un espacio visible y caminable hacia uno de los pasajes interiores.

La I. Municipalidad de Santiago en estos últimos meses ha invertido en el espacio público de este sector, iluminando el Cerro Santa Lucía, la Iglesia La Merced, ensanchando veredas y abriendo paso a los peatones en calle Monjitas y Esmeralda.

Un conjunto de cafés, restaurantes, bares, librerías, tiendas de diseño, galerías de arte y centros culturales, surgen en las calles visibles y recónditas de este barrio, incrementando la actividad del lugar, ya instaurada en décadas anteriores por el antiguo teatro Ictus, el destacado Cinearte El Biógrafo y el pintoresco restaurant francés Les Assassins, entre otros.

El sector ha sido declarado Zona Típica (ZT) en 1997, gracias a su fascinante arquitectura, además de los monumentos históricos que le otorgan este valor al entorno: el Palacio de Bellas Artes, el Palacio Bruna, la Posada del Corregidor, la Iglesia de la Vera Cruz, entre otros.

En resumen, monumentos históricos, arquitectura patrimonial, algunas calles que aún conservan sus adoquines originales, las actividades conjuntas que ahí se realizan, y hoy, la acorde oferta gastronómica existente, además del interés de diseñadores y artistas por insertar sus vitrinas en este sector, hacen que el Barrio Lastarria, pese a sus esbozos de modernidad, mantenga sus características urbanas de antaño y por sobre todo, que en él se respire esa tradición que lo hace particular, como una pequeña isla dentro de una gran ciudad.

 *Fuentes: Portal del barrio Lastarria, Plataforma Arquitectura y la ficha de registro de Zonas Típicas del Consejo de Monumentos Nacionales.

3.3 ¿Cómo se integra el patrimonio y la comunidad para la generación de valor en el barrio Lastarria?

Para responder de mejor manera esta pregunta, debemos primeramente puntualizar lo que se entiende por barrio patrimonial y algunas de sus características. La fuente principal de información fueron los estudios realizados por Cristián Matus Madrid, en el Doctorado de Arquitectura y Estudios Urbanos de la Pontificia Universidad Católica de Chile. En el Estudio titulado: La cultura urbana y los estilos de vida en la revitalización de un barrio patrimonial del centro histórico de Santiago. El caso Lastarria-Bellas Artes”.

 3.3.1 El Barrio Patrimonial: Aproximándonos a una Caracterización

 Para precisar las principales características que constituyen, a un “barrio patrimonial”, cabe retomar en forma sintética las principales nociones asociadas de lo que se entiende por barrio.

Dentro de los estudios urbanos, el barrio constituye un escenario complejo y particular en donde se articulan las dimensiones del espacio construido, el barrio como entidad física, y el espacio habitado, y el barrio como modo de vida. Una primera coordenada para el entendimiento más amplio de lo barrial la plantea Henri Lefebvre (1978)1 al sostener que el barrio constituye una forma de organización concreta del espacio y del tiempo en la ciudad. Si bien en el barrio, el espacio social, de orden cualitativo y diferenciado, no coincide con el espacio geométrico, cuantitativo y homogéneo, es el lugar en donde se da mayor cercanía entre ambos polos, siendo la mínima diferencia entre los espacios sociales múltiples y diversificados y el ordenamiento del territorio por parte de las instituciones y centros activos:

Sería el punto de contacto más accesible entre el espacio geométrico y el espacio social, el punto de transición entre uno y otro; la puerta de entrada y salida entre espacios cualificados y el espacio cuantificado, el lugar donde se hace la traducción –para y por los usuarios– de los espacios sociales – económicos, políticos y culturales, etc. – en espacio común, es decir, geométrico” (Lefebvre, 1978: 200-201)

 Dicho de otra forma para Lefebvre el barrio constituye:

 El más grande de los pequeños grupos sociales y el más pequeño de los grandes” (op. cit, p.201).

1 Henri Lefebvre (1901-1991) fué un filósofo marxista francés, además de intelectual, sociólogo y crítico literario.

 En consecuencia, desde esta mirada el barrio es definido como un dispositivo práctico cuya función es asegurar una solución de continuidad entre lo más íntimo, el espacio privado de la vivienda y lo más desconocido, el conjunto de la ciudad. El límite público/privado, que aparece como la estructura fundadora del barrio para la práctica del usuario, constituye una separación que une, ya que no hay significación de uno sin el otro.

No obstante, compartir los atributos fundamentales del barrio clásico, ya enunciados, los barrios de carácter patrimonial asociados al antiguo centro de la ciudad, constituyen espacios de frontera en los que se mezcla simultáneamente el modo de vida del barrio tradicional con el flujo y la movilidad propia de todo centro urbano determinando la existencia de una impronta particular. En efecto, en los barrios patrimoniales, se condensa una identidad históricamente cosmopolita, que implica como atributo característico el ser espacios de encuentro en el territorio de diferentes modos de habitar, siendo también “espacios liminales” (Turner, 1969) 2en donde se dá en forma patente la cualidad señalada por Lefebvre de ser puntos de contacto y de transición entre el espacio geométrico de la metrópoli y el espacio social del arraigo territorial al barrio como espacio residencial.


2 Teoría de Víctor Turner con los conceptos “liminal” y “liminoide”, 
en las sociedades denominadas “tribales” y “modernas”, el documento enlaza con un acercamiento a los espacios “postmodernos”, en los cuales lo local coincide con lo global, y lo global con lo local en el juego y la liminalidad.

En consecuencia, los barrios céntricos no se circunscriben y limitan al uso residencial sino que constituyen un espacio de usos mixtos donde convive el uso residencial con el uso del comercio, las áreas verdes y los espacios públicos siendo una zona que se encuentra en directa relación de irradiación con la vida cotidiana del centro urbano. En ese sentido asume también las características de un lugar diverso no exento de confrontación y conflicto en donde se genera una forma particular de coexistencia en la distancia donde cada actor tiene tiempos y lugares de apropiación legítima (Remy & Voyé, 2006).

Por otro lado, el barrio patrimonial en tanto espacio céntrico asume unas características propias que lo sitúan en conexión con una escala más amplia que la residencial asociada al barrio tradicional, ya que se trata de barrios insertos en un área de influencia más amplia. En ese marco se puede plantear que en el barrio céntrico patrimonial coexisten diferentes escalas de barrio que permiten entender, cómo dependiendo del vínculo de identidad que el habitante céntrico-barrial tiene con su vida cotidiana (trabajo, educación, vivienda) el barrio donde reside pasa a cumplir funciones más amplias que las meramente residenciales.

 Finalmente, dentro del conjunto de atributos que definen al barrio un lugar fundamental lo plantea la relación de identificación, arraigo y pertenencia que establecen con el territorio barrial sus habitantes y usuarios, relación que se expresa en la construcción de referentes simbólicos y relatos históricos que refuerzan su identidad como grupo al compartir las mismas tradiciones y expresiones culturales.

Como plantea, desde los estudios urbanos nacionales, Mario Garcés (1996), y más contemporáneamente Márquez & Forray (2005) a partir de su experiencia de investigación a nivel de los barrios del Gran Santiago la permanencia de la identidad territorial apela a la existencia de un margen de maniobra o control cultural de los sujetos sobre el territorio, lo que Garcés denomina “poder de habitar”. Siguiendo lo anterior, Márquez & Forray plantean, que las identidades barriales o territoriales tienden a integrar a lo menos tres dimensiones básicas:

  La continuidad histórica y coherencia de un relato identitario que anuncia la permanencia y presencia de un “nosotros” en el tiempo.

La existencia de un paisaje identitario entendido como el espacio modelado y significado, y el sentido de orgullo de la belleza de lo propio.

La percepción de reconocimiento del relato y la historia por el resto de los habitantes de la ciudad.

 La dimensión de identidad territorial adquiere particular relevancia para analizar la continuidad o discontinuidad en el tiempo de los estilos de vida asociados a un barrio patrimonial como Lastarria-Bellas Artes. El dar cuenta de las diferentes relaciones de identificación que establecen con Lastarria-Bellas Artes sus distintas generaciones de habitantes y usuarios.

3.4  ¿Cómo se articula la comunidad en torno al barrio Lastarria-Bellas Artes?

3.4.1 Comunidad y Generación de Valor

Parte del imaginario colectivo sobre el barrio Lastarria-Bellas Artes, es que corresponde a un lugar en donde los conceptos de creatividad, artistas, vida bohemia, diseño, minorías sexuales, autenticidad y postmodernismo confluyen para formar un todo y en donde destaca el concepto de “clase creativa”. Es por esto que se articula un comercio y un estilo de vida de connotaciones globales y translocales que los centros históricos y sus barrios adquieren, articulándose la práctica urbana de habitar un barrio céntrico patrimonial como un símbolo de pertenencia a una comunidad global y cosmopolita. Este imaginario que es retroalimentando por la forma en que es narrado y comunicado, construído simbólicamente el barrio Lastarria como espacio de cultura y tendencias por parte de los medios, mass media (redes sociales y otros), Internet y otros medios de comunicación especializados como las revistas de arquitectura, diseño, cultura urbana y promoción turística.

En efecto, la clase creativa es uno de los grupos que más apela al “efecto de autenticidad” que les otorga ciertos atributos como lo patrimonial e histórico, carácter propio de barrios como el área de estudio Barrio Lastarria–Bellas Artes.

Por otro lado, en el marco de la sociedad de consumo de hoy, el “tiempo libre” o de ocio festivo se constituye en un campo privilegiado para el ensayo y desarrollo de experiencias y comportamientos de grupos urbanos emergentes que aportan con su prácticas a configurar cambios en la cultura urbana. Con el devenir de fines del siglo XX y comienzos del nuevo siglo, la experiencia del ocio y la diversión, a la par que la experiencia urbana, experimentan grandes mutaciones, estableciéndose también en el tiempo de ocio la lógica de la distinción.

La temporalidad expandida que adquiere el ocio posmoderno se expresa y visibiliza en las prácticas de consumo que desarrollan los nuevos profesionales urbanos que participan de la economía de servicios., instalándose diferentes alternativas de ocio como la del uso de los días de la semana para divertirse por parte de grupos urbanos de profesionales residentes del barrio asi como usuarios visitantes “neo-bohemios”, practicas masificadas como el “after office”, “after work”, “easy hour” o “happy hour”, configuran una característica de comportamiento de las personas que incidirá directamente en el desarrollo de nuevas instancias que deben ser aprovechadas por los locatarios y el comercio para dar respuesta a esta demanda en el barrio lo que a su vez incidira en el “estilo de vida” del barrio, connotándolo como un barrio con mucha vida permanente y un lugar bohemio propicio para reuniones de post-trabajo o para reuniones personales entorno a un buen café, una de las características principales del barrio y una tendencia mundial que ya viene dándose en otros paises como EE.UU, específicamente donde nade el concepto de “Café Gourmet”, marcas como starbucks han globalizado esta tendencia que replantea el consumo de café como una nueva forma de consumo urbano con una connotación cultural que plantea el acceso del consumidor a una “coffee experience”, que potencia y extrapola el valor simbólico del consumo del café asociado a espacios urbanos globales como los centros haciendo de ella una práctica distinguida y adecuada que connota globalidad y cosmopolitismo.

En síntesis, la “construcción simbólica de lo urbano” por parte del nuevo mercado de la economía simbólica difunde como tendencias globales prácticas como divertirse después del trabajo, o consumir cafés y productos especializados aprovechando los espacios que conjugan el aura del pasado patrimonial del barrio lastarria con el diseño, connotando un valor agregado de experiencia y autenticidad.

Cabe señalar que estas prácticas se van a difundir en tanto tendencias urbanas a partir de blogs, redes sociales, películas y series de la televisión especializadas, logrando que estas nuevas formas de “ocio distintivo” se hagan parte cotidiana del paisaje urbano del barrio lastarria-bellas artes, así como ocurre en otras partes del mundo, como por ejemplo en Palermo, Buenos Aires, Soho en Londres y tantos lugares del gran Nueva York.

 

3.4.2 Elaboración de Estilos de Vida Alternativos asociados a la apropiación del Centro Patrimonial por parte de Nuevos Grupos y Actores Urbanos.

Actualmente, nuevos actores como los jóvenes, y los grupos de gays y lesbianas, se constituyen en visibles tanto en los espacios públicos como en el campo de la cultura urbana, elaborando una gran variedad de “estilos de vida alternativos” especialmente en las grandes ciudades donde se concentran en mayor número. Es así como tanto la forma de constituir vínculos, el trabajo y el ocio de estos nuevos grupos urbanos tendrá un singular efecto en la definición de “culturas urbanas”.

 

3.4.3 Los Jóvenes como Protagonistas de la Revitalización del Barrio.

 

Los jóvenes siempre han sido actores fundamentales de la vida urbana de las ciudades y sus centros, adquiriendo en la actualidad un nuevo protagonismo en tanto productores de espacio y cultura urbana, siendo central el impacto y relevancia que asume la difusión de sus prácticas, constituyendo “lo juvenil” un significante central a nivel de los estilos de vida urbanos, potenciándose como tendencia el “vivir como joven” o mantener “estilos de vida juvenilizados”, que son seguidos en tanto tendencia (trend) por los nuevos habitantes y usuarios urbanos de barrios de moda y prestigio (“barrios cool”), espacios céntricos que adquieren valor por conjugar junto con su pasado artístico y bohemio y su valor patrimonial, su actualidad en tanto espacios urbanos de moda y difusión de nuevas tendencias en relación al arte, el diseño y las prácticas urbanas.

Cabe recordar que en ese sentido los estilos de vida juveniles se integran al consumo urbano a partir del tránsito que se produce desde una concepción de sus prácticas y significaciones como parte de la contracultura, a su integración posterior en el marco de comunidades de consumo que forman parte de la economía simbólica.

 

En efecto, de modo más reciente Lloyd (2006) distingue el surgimiento de una nueva cultura también protagonizada por jóvenes, la “neobohemia”, liderada por residentes urbanos que asocia a los lugares desoladamente realistas con una energía creativa. Esta nueva clase, sostiene, es responsable de la recuperación de “espacios aparentemente anacrónicos” en inner cities tales como viejos distritos industriales y de bodegas. El neo-bohemio o neo-burgués constituye al igual que el hippie un estilo de vida urbano potenciado por su interacción con el mercado. Los “nuevos bohemios” o bobos -que sintetizan la contracción de bourgeois bohemians, representarían un estilo urbano híbrido que fusiona la creatividad y espontaneidad de los bohemios y la disciplina de trabajo y afán de prosperidad de los burgueses, representando una combinación entre los estilos hippie y yuppie.

En el marco de la construcción del estilo de vida neo-bohemio el rol que juega el barrio resignificado como nuevo distrito urbano es fundamental. Como plantea Lloyd (2003) el caso de Wicker Park en Chicago, expresa como el espacio de lo barrial y del barrio céntrico juega un importante rol en las actividades de los artistas jóvenes, constituyendo un factor relevante en su producción estética. Como manifiesta dicha experiencia, la tendencia de los y las artistas contemporáneos o seguidores de un estilo de vida artístico neo-bohemio es a agruparse distintivamente en clusters localizados, por lo general en viejos barrios urbanos. 

 

3.4.5 Las Minorías Sexuales como Motor de la Constitución de Distritos Urbanos.

 Por último, otro grupo urbano que adquiere relevancia por su uso y apropiación del centro de la ciudad y sus barrios históricos tiene relación con las denominadas minorías sexuales o identidades identificadas con el mundo gay y lésbico, o en términos más amplios y anglosajones los GLTB (por gay, lesbian, transexual and bisexual).

 

Cabe preguntarnos en qué sentido en las prácticas de consumo asociado a los procesos de revitalización cultural de Lastarria y Bellas Artes en el centro de Santiago también hay presente una política de identidad por parte de los diferentes grupos que “consumen” los espacios céntricos patrimoniales, en tanto jóvenes pertenecientes a un estilo cultural asociado al mundo artístico o intelectual, a un estilo de vida neobohemio de corte progresista, o en tanto parte de minorías sexuales y de que forma estas identidades y estilos de vida se estructuran en permanente tensión por distanciarse y diferenciarse de las disposiciones previas que determinan lo adecuado y correcto respecto a decisiones como dónde vivir y en que escenarios urbanos interactuar y divertirse.

4 ANÁLISIS DE DATOS:

4.1 Los Nuevos Espacios de Consumo Barrial.

A partir del trabajo de campo, se relevó la existencia de a lo menos 4 prototipos de espacios de nuevo tipo orientados al consumo cultural de un nuevo residente y usuario del barrio y el centro urbano. Por un lado, el circuito de tiendas de diseño; por otro el de los emporios/almacenes y restaurantes posmodernos; el escenario de los cafés culturales y de diseño en sus diferentes variantes; la más contemporánea aparición de casas rehabilitadas como espacio de trabajo para jóvenes “emprendedores creativos”, que se ponen en escena bajo la auto denominada modalidad de “casa-taller”.

 

4.1.2 Nuevos lugares de oferta Creativa y Distintiva: el Circuito de Tiendas de Diseño.

 Por un lado, el barrio dota al diseñador tanto de una localización privilegiada en términos de accesibilidad, pero también de un entorno ideal para la incubación de ideas. En Lastarria y Bellas Artes se identificarían factores claves para la innovación en el rubro del diseño. Por un lado, los diseñadores jóvenes encontrarían en el barrio a sus pares o a su “competencia” (elemento clave para la innovación), pero también industrias complementarias relacionadas con el ocio (como las disquerías, librerías, y oficinas de diseño), además de espacios de encuentro (cafés, restaurantes, bares) y el entorno urbano propio que da la cercanía con Bellavista, el Mercado Central y el propio Museo de Bellas Artes.

En la actualidad, en el área de estudio es posible distinguir la presencia de a lo menos veinte emprendimientos relacionados con el diseño, entre tiendas formales y colectivos de diseño, que ofertan sus productos tanto en tiendas individuales o en Casas-Taller. En términos generales, la “escena design” de Lastarria y Bellas Artes, o el “campo simbólico del diseño” involucra a dos actores diferenciados. Por un lado, los jóvenes productores que buscan a través del diseño de productos de uso cotidiano, una manera de insertarse de manera independiente en el mercado, al mismo tiempo que apelan a la creatividad propia para hacer “algo diferente” que les permita expresarse como productores, a través de “diseños de autor”, y por otro lado, los

consumidores, ya sea residentes o consumidores visitantes, que buscan una respuesta a sus demandas de mayor estetización en sus consumos, aportando a sus cuerpos, a sus maneras de vestir, de habitar, de vivir, un estilo de vida atravesado por una estética propia.

No obstante lo anterior, asociada a la “escena design”, encontramos emprendimientos que si bien no constituyen tiendas de diseño generan usos complementarios. Estas industrias culturales complementarias están constituidas por la librería Metales Pesados, la disquería a Kind of Blue, y la tienda-bar The Clinic. En el caso de Metales Pesados, ubicada en José Miguel De la Barra, acera poniente, se trata de un emprendimiento que aprovecha las ventajas comparativas de emplazamiento que ofrece el barrio para negocios asociados al mundo de la cultura. Como lo relata uno de sus locatarios, el poeta Sergio Parra, se trata de una librería que se instala en el antiguo local de una tienda de smoking, que primero arrienda y luego compra a comienzos de 2003. Hoy Metales Pesados cuenta con una colección superior a tres mil títulos siendo sindicada a nivel de los entendidos como una de las mejores librerías de Santiago, siendo frecuente la visita de la tienda por parte de celebridades, reconocidos escritores e investigadores.

Por otro lado, en calle Merced entre Lastarria y José Miguel De la Barra se encuentra la tienda de música especializada A Kind of Blue, cuyo nombre homenajea a unos de los más prestigiados discos realizados por el jazzista Miles Davis. La tienda ofrece una amplia oferta de música que va del jazz, al rock y las nuevas tendencias musicales, acompañando la oferta de venta de películas DVD exclusivas de cine-arte y recientemente de libros de literatura contemporánea.

Por último, la tienda de la Revista The Clinic establecida en José Miguel De la Barra casi esquina de Monjitas, es un negocio de merchandising en donde se venden todo tipo de productos asociadas a la marca The Clinic, siendo un espacio orientado tanto a los residentes jóvenes del barrio como a los usuarios turísticos del barrio explotando en sus productos la venta de una mirada irónica respecto a la cultura chilena de Post-Dictadura al ironizar con la venta de poleras y todo tipo de adminículos sobre la vida social y política del Chile Actual. Cabe señalar que en la actualidad la presencia simbólica de la marca de The Clinic se expande en el barrio. Junto con la ubicación de las oficinas del diario en calle Merced con Lastarria, y la referida tienda, la presencia de esta empresa simbólica se amplia al sector Bellas Artes, al instalarse en el lugar ocupado anteriormente por Casa Abarzúa (casona Miraflores ex sede del Partido Radical) por el Bar The Clinic, contribuyendo este nuevo emprendimiento a consolidar la articulación de una imagen simbólica del área completa (tanto de Lastarria como Bellas artes) como un “barrio cultural progresista”, configurando dicho espacio de sociabilidad y consumo cultural un equivalente simbólico en la década del dos mil a lo que significó como espacio cultural el Café del Biógrafo a fines de lo ochenta y durante todos los noventa para la cultura oficial de izquierda progresista.

  

Disquería especializada, “Kind of Blue” y Frontis Bar The Clinic. (fotografía del autor)

 

 4.2 Los Nuevos Lugares de Abastecimiento: los Emporios o Almacenes Posmodernos.

 Este segundo prototipo de espacio urbano postmoderno propone la resignificación de la imagen universal del “almacén de barrio” aplicada al diseño de nuevos espacios urbanos de consumo, que simulan ser almacenes de barrio o “emporios”.

Dentro de este tipo de locales, el “Emporio la Rosa”, se instala como un espacio central y emblemático para la sociabilidad del barrio, tanto en su dimensión residencial como urbana. Dicho local ubicado en la punta de diamante en donde confluyen Merced con Monjitas, es inaugurado hace más de seis años por Teresa Undurraga, esposa del conocido periodista Felipe Bianchi. Undurraga miembro de la generación pionera que desembarca en el barrio en la década de los noventa, instala su tienda el 2001 en el lugar que antes ocupara una antigua farmacia de barrio, constituyendo el Emporio junto al desaparecido Café Santiago (instalado en 2003) uno de los primeros espacios de la nueva economía simbólica que se instala en el centro de Santiago, y el primer local de nuevo tipo en el Barrio Lastarria.

La propuesta inicial de La Rosa es la de instalar una tienda o puesto de venta de productos estilo gourmet o delicatessen directamente enfocada al consumo de los nuevos residentes del barrio, particularmente al sector de arrendatarios o propietarios que se ubican en frente al Forestal en la glamorosa calle Ismael Valdés Vergara. Con el paso del tiempo dicha propuesta amplía su demanda al consumo del paseante urbano de fin semana que ocupa el espacio del barrio como un lugar de paseo público familiar los fines de semana.

Otro espacio de abastecimiento similar al Emporio, pero de más reciente data lo representa la tienda ONA, instalada en Calle Rosal. Como plantea su dueña y gestora, Carolina, el almacén del ONA constituye una apuesta por atraer a los ejes de Rosal y Victoria de Subercaseaux la revitalización de la calle que ya se visibilizaba en José Miguel De la Barra.

 

4.2.1 Análisis del espacio Emporio la Rosa.

 Una primera mirada al diseño y la estética del espacio interior del Emporio La Rosa plantea la conjunción de signos que intentan evocar la temporalidad de antiguos usos e imágenes de consumo urbano que responden a diferentes temporalidades. Por un lado, en el centro del local el contenedor donde se encuentra el producto central que oferta el local los helados artesanales La presentación del producto esta dada por un gran espejo que esta arriba de los helados y que haciendo las veces de pizarra presenta una carta de sabores que congrega antiguos sabores con nuevas mixturas. Es así como encontramos helados de canela, papaya, lúcuma, pistaccio – antiguos sabores que antes caracterizaban la oferta de las primeras heladerías en Santiago- junto con nuevas mixturas como el helado de miel de ulmo, te verde con mango o castaña mokka.

Por otro lado, la decoración del local juega con imágenes representativas de las primeros productos de consumo urbano de fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX en las grandes metrópolis europeas. Es así como en las paredes aparecen enmarcados posters de antiguos productos comerciales de diferentes culturas urbanas de consumo, a saber la alemana, la inglesa, la parisina –o francesa- y la italiana. Mezclados o intercalados uno junto a otro encontramos cuadros con publicidad que evocan los primeros avisos de venta de productos como la leche. Es así como en sus paredes encontramos afiches de la Nestlé Swiss Milk, el chocolate Roth Wells, y el queso francés Ch. Gervais. Asimismo, otros posters promocionarán Chocolate Suchard, marca de chocolate de leche suizo, Savon Tulipa, marca de jabón francés y Spumanti Martini, reconocida marca de vino espumoso o champagne italiano.

El analizar estos detalles no es un ejercicio menor ya que denota que la decoración del interior del local no es casual sino planificada. A partir del rescate de la estética y las imágenes de los primeros almacenes de las culturas urbanas de comienzo de siglo XX hay también una búsqueda de autenticidad, un volver a las raíces y los inicios de la cultura urbana. No obstante, lo que se esperan sean signos distintivos son también imágenes estandarizadas, ya que se trata de afiches y posters que circulan en el mercado de las imágenes de lo auténtico y de lo antiguo y que pueden ser hoy fácilmente adquiridos y comprados on-line por Internet. Se trata de la reproducción serial de imágenes que si bien denotan una visión cosmopolita y en cierto modo elitista del diseño, a la vez constituyen un cliché, ya que se trata de un universo de imágenes que son relativamente accesibles para todos los diseñadores, siendo parte de la decoración de un gran número de locales que como La Rosa buscan reivindicar o actualizar en el presente los resabios de las primeras culturas del consumo modernas. En definitiva, todos estos cuadros representan signos de un imaginario de una cultura de consumo urbana a escala barrial, cara a cara. Estas marcas de distinción a su vez desmarcan al Emporio de la estética y diseño de lo masivo como podría ser el de otro tipo de negocio que en oposición a la escala barrial asume una imagen de masividad y despersonalización como el del supermercado o el del Mc Donald`s.

 

Imagenes del frontis e interior del Emporio la Rosa, Barrio Lastarria. (imagenes de internet)

 

 4.3 Los Nuevos Lugares de Sociabilidad y Distinción: Cafés Culturales y Restaurants Exclusivos.

 La renovación del barrio plantea el reemplazo de antiguos usos de servicios por nuevos usos asociados a una cultura urbana cosmopolita y globalizada en donde el barrio se convierte un escenario que imita el comportamiento de otros centros históricos globalizados. Así como el barrio reconfigura su imagen urbana en torno a la instalación de tiendas de diseño que hacen que se le reconozca como una nueva centralidad en relación a “servicios creativos”, un espacio de consumo distintivo que lo caracterizará tiene que ver con su oferta de cafés culturales y de diseño, estos junto con las tiendas de diseño, representan el tipo de rubro que más se asocia a la nueva imagen urbana de un barrio globalizado, asociándose Bellas Artes con el “barrio de los cafés”.

A partir de la instalación de un significativo número de cafés culturales, que diferenciándose de la propuesta de consumo de Starbucks, pero homologando su lógica de marketing de una “coffee experience”, se va a proponer el diseño de experiencias distintivas asociadas al consumo de café en espacios urbanos de prestigio y valor cultural patrimonial, real o ficcionado, en el contexto de un público asociado al mundo artístico e intelectual.

Ejemplo de esto lo constituyen los “latte coffee” (Café Tomodachi, Café de la Barra, Soma cafetería sensorial y otros) que emergen como parte del paisaje de José Miguel De la Barra a comienzos de dos mil, reinstalando en la ciudad un hábito urbano popularizado y masificado por los mass media globales como parte de las prácticas urbanas propias de las elites cosmopolitas de las grandes metrópolis tanto europeas como norteamericanas. Es así como los locales y tiendas de anticuarios que caracterizaron el sector, dejan paso a estos nuevos locales de venta de café cuya estética y diseño imita en parte la estética gentrificada de otras culturas urbanas como la neoyorquina. Es en ese contexto que se desarrolla el expendio de un café estilizado en donde se ofrece una amplia carta de cafés desde el capuccino a cafés internacionales o mezclas de chocolate con café.

 

Vitrina de Soma Cafetería Sensorial y el interior del Café de la Barra. (fotografías del autor)

Cabe señalar que el relato histórico sobre el barrio plantea que en el barrio ya existían previamente dos cafés antes de la instalación de una nueva generación de locatarios y locales de café. En primer lugar el Café de Julio inaugurado en 1977 en calle Merced, y el Café Psicosis que data de los noventa, ubicados en Lastarria y Bellas Artes, respectivamente. En ese marco el primer café de nuevo tipo que se instala en el barrio es el Café Santiago en 2001, local que se ubica en la casi esquina de José Miguel De la Barra al lado del almacén barrial de los Gottlieb, lugar donde hoy se estructura el Opera-Catedral.

La rutina que establecen los cafés tiene relación con los cánones de la vida urbana que marcan el carácter actual de la vida del barrio, que determinan que éste también sea en sí mismo un escenario de flujo y consumo cultural. En los días de semana, su uso frecuente tiene relación con los oficinistas y trabajadores que atraviesan el centro, junto con los residentes. No obstante, también se encuentran asociados a un uso distintivo por parte de otros grupos urbanos, de los cuales es posible distinguir la apropiación diferenciada de una élite de artistas junto con el uso que hace de ellos la población gay que vive y se desplaza en tanto usuaria del barrio los días de fin de semana.

Dentro del barrio podemos destacar en la actualidad como los tres cafés de nuevo tipo más relevantes, a los espacios Café Soma Sensorial, Café De la Barra y Café de las Artes.

El Café De la Barra, hay una aspiración de ser un café que connota un estilo más asociado al mundo progresista e intelectual, sensibilidad que de una forma más exclusiva también se encuentra presente en el Café de Las Artes, ubicado al frente del De la Barra, al otro lado de la calle, en la esquina de José Miguel De la Barra con Monjitas. En el café en términos del diseño se reiteran ciertos motivos patrimoniales que -a diferencia del Emporio La Rosa- radican en fotos antiguas de edificios y esquinas emblemáticas del Barrio Bellas Artes como el edificio Santa Lucía – o “el barco” como coloquialmente se denomina al antiguo edificio de Sergio Larraín, ubicado frente al cerro Santa Lucía en Merced con José Miguel De la Barra. También “decora” el café otro edificio de corte patrimonial, reseñado en la declaratoria de Zona Típica, que se encuentra ubicado entre Monjitas y Santo Domingo.

Otros referente de distinción, dentro de esta construcción de diferencias en torno al consumo del espacio cultural del café, tiene relación con las oposiciones entre lo cool y lo recargado, lo kitsch y lo sobrio. Es así como en el caso de los cafés algunos usuarios distinguen y asocian al “latte coffee” a “espacios recargados” en cuanto a su diseño, optando por espacios que representan un modelo más sobrio, como el Café Mosqueto, oponiendo en su distinción estilos o tipos de cafés que tendrían como referente culturas urbanas y temporalidades distintas, contraponiendo la imagen del café barcelonés al café porteño de Buenos Aires o a un café parisino, confrontando espacios de consumo postmoderno a espacios de consumo propios de la primera modernidad, y de las primeras décadas del siglo XX.

  

Interior del Café Concepto y el interior de la Cafetería Sensorial Soma. (fotografías del autor)

En cuanto a restaurantes exclusivos, la oferta es muy amplia desde los exlusivos y lujosos restaurantes del recién creado Boulevard Lastarria hasta restaurantes con basta tradición como lo son el “Gatopardo” y “Le Assassins”, estos dos últimos tienen mayor relevancia en este analisis debido a su historia, diseño y relación con el barrio, siendo el “Les Assassins” uno de los pioneros en ubicarse en el sector con 48 años, es por esto que se realizó una entrevista a su dueño, quien además es quien administra y atiende en el restaurante, característica que en sus palabras es la razón de su éxito y trayectoria.

 

Frontis “Gatopardo” y “Les Assassins”, respectivamente. (fotografías del autor)

*La entrevista de audio realizada al dueño del “Les Assassins” puede escucharse en el ANEXO Nº1.

4.3.1 Análisis Cafetería Sensorial Soma.

 La Cafetería sensorial Soma, asi como su nombre lo señala es un lugar en donde se conjuga la cafetería y la pastelería pero con un concepto sensorial de aromas en torno a la marihuana, un concepto de tienda derivado de los conocidos cafés “Coffe shop” para consumir marihuana de Holanda, específicamente en Amsterdam en donde el consumo de esta droga esta permitido por ley y es en estos locales en donde los ciudadanos pueden adquirir muy diversos tipos de esta droga natural desarrollándose una cultura en torno a esta planta, es asi como en Soma encontramos absolutamente todo con respecto al cultivo y consumo de marihuana, pero claro sin la venta de esta ya que en Chile actualmente esta penalizado su venta y consumo. Lamparas de calor por LED, maseteros especiales, herramientas de regadío, fluidores de Co2 y aislantes térmicos son parte del inventario que encontramos en sus vitrinas para el cultivo de marihuana, mas conocidos como “indoors” -plantaciones privadas que requieren poco espacio y que comunmente se encuentran en jardines y lugares adaptados en departamentos-, y por otra parte encontramos ademas de lectura sobre el tema como la revista especializada “Cañamo” un sin fin de pipas, quemadores, cigarreras y articulos para el consumo de dicha sustancia vegetal.

En terminos de diseño el local destaca por sobre el resto por el fuerte color magenta de la luz en todo su frontis mientras que al interior encontramos colores igual de llamativos en sus muros y mesas, predominando los colores fluorescentes como el cyan, el verde y el amarillo todos congujados con un limpio blanco. El local en si juega con una estetica muy minimalista con poca decoracion en donde la simpleza de las formas es el eje principal tan solo decorado con llamativas ilustraciones de “caracteres infantiles” pero reformulados ludicamente jugando con el concepto de “hongos” y de personajes que ironizan en sus caras con encontrarse “drogados”.

  

  

Imagenes: Revistas, pipas y productos para cultivo de cannabis ofrecidas en Cafe Soma Sensorial. (fotografías del autor)

2.1.5 Los Nuevos Lugares de Trabajo para el Profesional Creativo: la “Casa-Taller”.

 Por último, otra modalidad de negocio barrial de nuevo tipo tiene que ver con la oportunidad que crea en términos de ocupación, el reciclaje de antiguas casonas del barrio como espacios de instalación de tiendas y puntos de trabajos de diferentes rubros asociados tanto al diseño como al arte. A nuestro juicio, este tipo de emprendimiento está directamente relacionado con la consolidación de la vocación “creativa” asociada al área de estudio, ya que relee desde la economía simbólica la necesidad de las nuevas clases de trabajadores creativos de ubicarse en un barrio particular que potencie a partir de su localización tanto la imagen de sus “emprendimientos simbólicos” como se beneficie de las externalidades positivas que genera la aglomeración de ofertas similares en espacios distintivos.

 En este contexto destacan en el barrio algunas casas-taller que ofrecen sus productos de diseño de vestuario independiente como lo son: el Hall Central y La sastrería ubicados en calle merced.

El primero corresponde a una casona recuperada para la venta de vestuario de alto nivel, en la cual se puede apreciar una valoración por los materiales nobles de la casa original ya que su interior conserva los ladrillos originales de los muros de la casa y solo se ha modificado para instalar la infraestructura necesaria para la exhibición de la prendas (colgadores y mesa de recepción).

En el caso del taller “la sastería”, tenemos la rehabilitación de una casa de dos niveles en la cual en su entrada tenemos una exhibición de todos los productos confeccionados en la planta baja de la casa que son productos fundamentalmente en cuero muy estilo vintage y clásicos, en sintonía con la moda y/o tendencias de vestir de la juventud residente del sector o visitante de otras comunas que busca diferenciarse con estilo y elegancia. Se destacan el calzado (producido en el mismo lugar de manera tradicional) y sus sombreros. El lugar se exhibe como un espacio de confección de taller tradicional, pequeño, modesto y acogedor en donde da la sensación de que cada producto esta hecho a la medida por ser únicos e irrepetibles, ofreciendo al publico sus diseños originales y de gran calidad.

En una conversación con el administrador sobre sus clientes y si el barrio le da o no un valor agregado a su taller, nos dijo:

…en general es gente que vive en Ñuñoa o en Providencia, otros que viven en Maipú… o mas lejos, vienen de todos lados ya que el taller se ha hecho conocido por el boca-a-boca y la pagina de facebook… también el twitter donde comentamos las ofertas y productos. Con respecto al barrio si es importante el tener el taller acá en Lastarria, o sea estar en medio de un barrio histórico siempre va a ser un plus, por eso estamos aquí pero también hay gente que arrienda talleres por la onda no más por el barrio, como para el speech cachai, si llega un hipster, te viene super bien decir que tenís un taller en Lastarria, suena super ondero…

En conclusión, para cada producto hay un barrio y como es de notar el diseño independiente es totalmente complice en el desarrollo de Lastarria-Bellas Artes es por esto que encontramos decenas de tiendas especializadas en el barrio, ya sea desde sastrerias y vestuario asi como también tiendas de comics, ilustracion y hasta tiendas de anteojos estilo retro y vintage.

 

Frontis e interior del Hall Central y La Sastrería. (fotografías del autor)

5. CONCLUSIONES:

Como conclusión se puede decir que el barrio Lastarria-Bellas Artes, se encuentra hoy en un momento peak de expansión a nivel residencial para profesionales ya sea en departamentos (observación de nuevos proyectos inmobiliarios en el sector) o en casas-taller (nuevas tendencias de reciclar antiguas casonas para convertirlas en tiendas de diseño, boutiques y otros, aprovechando el nicho artístico y público frecuentador, agregando valor simbólico a los productos por la ubicación y como parte del circuito cultural-artístico del barrio Lastarria-Bellas artes). Si bien esta expansión es del tipo residencial, notamos que se da de igual manera con los circuitos culturales, preferentemente el del tipo gastronómico, ocurriendo un “boom” de nuevos restaurantes, cafés y bares, sin ir más lejos un buen ejemplo es la recuperación de nuevos espacios para el comercio en calle Lastarria 70 (el llamado nuevo Boulevard Lastarria), emergiendo nuevos emprendimientos estrechamente ligados al diseño con concepto, encontramos así el Bar la Junta, un bar que inauguró el sistema “cellar beer” en Chile. Este consiste en tres estanques de 500 litros de cerveza (almacenados en una cámara hermética y a la vista) desde donde ésta sale vía ductos y llega directamente a la barra. Otro buen ejemplo es el nuevo “Café Soma Sensorial” un café que toma el concepto de los “Cannabis Coffe Shop” de Amsterdam y lo instala en pleno Santiago, ofreciendo una amplia variedad sobre la cultura de la marihuana ya sea desde su cultivo “in-doors” hasta su consumo, algo bastante osado y rupturista para la cultura chilena pero que tiene cabida en este barrio por sus características cosmopolitas-globalizadas y por así decirlo de la mentalidad abierta de las personas que consumen el barrio ya sean artistas o profesionales de distintos tipos. En síntesis vemos uno de los polos centrales en cuanto a circuitos culturales potenciado aún más por el protagonismo que está teniendo hoy en día el Centro Cultural Gabriela Mistral GAM, y la gran difusión a través de los “mass medias” que lo ha dotado de conceptos como barrio “ondero”, cool, bohemio, tolerante y multicultural. Todo este revitalizamiento del barrio a sido posible entre otras cosas a que se logró entender el rol y la importancia del diseño en cada emprendimiento y en la articulación y fortalecimiento de la comunidad, podemos decir que el barrio nace y se desarrolla como fruto de la apropiación por parte de la “clase creativa”, la cual crea, demanda y consume diseño/arte/cultura, desarrollando así una extensa oferta de alto nivel de diseño para estas, la cual valora y premia estos detalles ya sean evidenciados en el diseño de interiores, gráfico, vestuario, branding e industrial, en otras palabras la llamada “cultura del diseño”. Es por esta razón que también se pudo evidenciar algunos efectos positivos y negativos. En cuanto a lo positivo vemos una oportunidad para los diseñadores de ocuparse de problemáticas más diversas que sólo los productos de diseño, así bien hay cabida para entregar soluciones emprendedoras ya sean tanto comerciales como también comunicacionales, a nivel privado y por sobre todo a nivel público, articulando las relaciones entre los distintos actores y creando instancias sociales de comunicación, potenciando la vida del barrio y su desarrollo. Y por otro lado tenemos efectos negativos, el llamado efecto de “gentrificación” para explicarlo fácilmente ocurre como consecuencia del desarrollo del barrio, al convertirse este en polo de atracción para el publico, sube la demanda de las personas, crecen las ofertas en el circuito cultural dando por efecto el aumento en la plusvalía del sector, volviéndose un lugar caro para vivir (aburguesamiento), crear y ofrecer servicios, como consecuencia las personas originarias y que son la parte creativa del barrio y que ofrece su producción independientes (algo clave en sus inicios) debe abandonar el barrio por su alto costo de vida, perdiéndose en este acto su esencia central, volviéndose así cada vez más en un centro para grandes empresas que operan bajo una lógica de marcado capitalista.

5.1 Stakeholders Map.

Para entender de mejor manera las relaciones entre el barrio Lastarria-Bellas Artes, la comunidad y el patrimonio, ampliar ANEXO Nº2.

Para comprender las relaciones entre los stakeholders, la comunidad y los circuitos culturales, ampliar ANEXO Nº 3.


Anexo Nº 2 y Nº3.

6. BIBLIOGRAFÍA:

5.1 Libros:

– Julier, Guy (2010). La cultura del diseño, Barcelona: Editorial Gustavo Gili.

5.2 Documentos:

– Undurraga, Paz (2010). Agenda ciudadana para ciudades más justas, sustentables e inclusivas. “Patrimonio, identidades y cultura”, Chile.

– Matus, Christian (2008). “La cultura urbana y los estilos de vida en la revitalización de un barrio patrimonial del centro histórico de Santiago. El caso Lastarria-Bellas Artes”. Doctorado en Arquitectura y Estudios Urbanos, Pontificia Universidad Católica de Chile.

– Belil, Mireia (2006). Memorias de actividades 2006, “Hacia una Ciudadanía Corporativa”. Barcelona Center for the support of the global compact. Barcelona.

– Pérez Bourzac, Ma. Teresa (2010). El imaginario urbano y el papel de la ciudad en el aprendizaje. Topofilia Revista de arquitectura, Urbanismo y Ciencias Sociales, Centros de estudios de America del Norte. Consultado el 03 de julio en http://topofilia.net/III-perez.pdf

5.3 Sitios web

– Portal del barrio lastarria.

http://www.barriolastarria.com/

– Consejo de monumentos nacionales.

http://www.monumentos.cl/OpenNet/asp/default.asp?boton=Hom

– Plataforma Arquitectura.

http://www.plataformaurbana.cl/archive/2011/07/01/portal-barrio-lastarria-imagen-de-un-barrio-cultural-y-comercial/

– Portal Unesco.

http://portal.unesco.org/culture/en/files/30850/11467401723cultural_stat_es.pdf/cultural_stat_es.pdf

7. ANEXOS:

– Anexo Nº 1 Audio entrevista a Juan Carlos Cheyre, Dueño del restaurante “Les Assassins”.

Anexo Nº2 Stakeholders Map.

– Anexo Nº 3 Stakeholders Map y las relaciones entre estos, la comunidad y los circuitos culturales.

– Anexo Nº 4 Pauta Entrevista.

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4 Responses to “Valor patrimonial, comunidad y el rol del diseño en la construcción del imaginario colectivo del barrio histórico Lastarria – Bellas Artes.”

  1. mignaciacaro Says:

    De este trabajo rescato la intención de descubrir cómo el diseño gráfico puede ser
    un elemento distintivo y determinante a la hora de reconocer un barrio típico de la capital, sobre todo
    considerando el reconocimiento histórico que tiene, que logra fusionarse con lo que
    ocurre actualmente. Este es un caso en el cuál se puede observar que el diseño no sólo actúa
    como objetos en concreto, si no que también puede ser parte de una experiencia como lo es
    el Barrio Lastarria Bellas Artes.

  2. cataperezg Says:

    Me parece una investigación que aporta bastante al área cultural de la comuna Santiago Centro ya que si bien el Barrio Lastarria – Bellas Artes se considera un polo urbano muy atractivo, pocas veces las personas se preguntan el porqué es tan visitado. Se puede observar el como el contexto en conjunto con el diseño producen la experiencia que este Barrio le brinda a sus visitantes.

  3. Catalina Rubio Says:

    Me parece una investigación muy pertinente, pues los barrios Lastarria y Bellas Artes sin duda constituyen un fenómeno que recién está surgiendo en nuestro país, y que permitirá formular las bases para ir generando más cultura en torno al rol del diseño en nuestra sociedad. Existen pocos lugares tan identificables como este en los que el diseño cumple un papel tan fundamental como es el de ser el puente entre el patrimonio histórico, arquitectónico y cultural, y la identidad de un grupo específico. El diseño ha generado una identidad territorial que ha permitido la apropiación de tal espacio. Es relevante el hecho de que las personas reconozcan al diseño como una disciplina que va más allá de la identidad de una marca o una página web, y que juega un papel aún más importante como en este caso: crear la identidad de un espacio.

  4. María José Monroy Kleemann Says:

    Encuentro que es esta bien que se enfoquen en como el diseño aporta o influye en la generación del imaginario cultural en un barrio en específico.
    Se puede ver lo importante que es tomar en cuenta el diseño para crear una identidad de barrio.
    También encuentro pertinente el estudio de algunos de los locales y tiendas en el barrio para ver en realidad su aporte para el barrio

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