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Visualización de la información nutricional de los productos lácteos envasados para consumidores de la tercera edad

Autoras: Camila Dekovic – Constanza Lledó – Andrea Peredo

 

Abstract

Esta investigación surge tras varias interrogantes en cuanto a la funcionalidad de la entrega de información nutricional de alimentos envasados, que conocemos y vemos a diario. Durante el planteamiento del problema a investigar, surgieron dudas, como por ejemplo: si acaso la forma que conocemos es la manera más adecuada de informar al consumidor, tomando en cuenta variables del diseño gráfico y visualización, como lo son: los juegos cromáticos y combinaciones usadas, el tipografía utilizada, el tamaño de esa tipografía, la visibilidad tanto a la distancia como de cerca, las formas usadas para destacar o subrayar elementos más importantes (jerarquización de información), el tamaño de los elementos usados, el espacio invertido en la entrega de esta información en función del total, etc.

De esta forma, definimos y acotamos nuestro problema a investigar, de manera tal, que nos enfocamos a una situación real más complicada: la dificultosa visualización de la rotulación de alimentos para adultos de tercera edad, quienes es normal que presenten más problemas de visión que el común de las personas, ya sea por enfermedades o simplemente por la edad. Y en segundo lugar pusimos el límite del tipo de alimentos a la variedad de productos lácteos que existen en el mercado, debido a que es un tipo de alimento bastante consumido por el rango etario seleccionado.

 Palabras claves: rotulación – información – visualización – diseño –  tercera edad

 1.  Introducción

 1.1    Problematización  

Se desconoce si es que la rotulación actual de los productos lácteos obedece a las necesidades de una efectiva visualización en el grupo etario de la tercera edad.

1.2     Preguntas planteadas   

– ¿Es el diseño de información nutricional estándar (el que conocemos en Chile) una buena forma de informar al consumidor?
– ¿Bajo qué normas se rige la entrega de información nutricional?
– ¿Bajo qué normas se rige el diseño de la información nutricional en alimentos envasados?
– ¿El diseño de la información nutricional, es de fácil lectura para los usuarios de la tercera edad?
– ¿Hay alimentos que tengan mejor visualización en su rotulación que otros?
– ¿Son de fácil interpretación los términos utilizados en la información nutricional? (ejemplo: cuando se habla de ‘porción’).
– ¿Influye la información entregada en el consumo de los alimentos?
– ¿Influye el diseño en el consumo de los alimentos?
– ¿Es funcional y/o ergonómica la forma en que se entrega la información?
– ¿Qué elementos gráficos son determinantes al momento de diseñar la información nutricional?

– ¿Qué elementos gráficos de la rotulación son molestos para el usuario de la tercera edad?

1.3  Objetivos y justificación

 Objetivo general:

Identificar los aspectos y criterios, que rigen el diseño  y las normas de la rotulación de productos, además de su interacción con el packaging del producto; para luego evaluar si ello responde a las necesidades de las personas de la tercera edad.

Objetivos específicos:

-Investigar sobre las reglas del etiquetado nutricional en Chile, los diseños que se usan, además de su fiscalización. Y el plan que existe de una nueva normalización.

-Investigar sobre rotulaciones existentes en otros países. Buscar opciones gráficas existentes.

-Investigar y observar los etiquetados de productos lácteos que se comercializan en Chile, sus variedades y aplicaciones (para poder evaluar colores, tipografías, tamaños, y el resto de los elementos).

-Investigar sobre la legibilidad y la visualización de acuerdo a las variables existentes en el diseño gráfico.

-Evaluar la percepción del adulto mayor frente a estas rotulaciones.

-Contribuir al diseño de la rotulación a través de conocimientos visuales.

Justificación:
El tema de esta investigación es algo de lo que habitualmente se escucha poco. El último tiempo, hemos sido testigos de que se ha originado un mayor interés frente a estos temas, que son bastante delicados en cualquier parte del mundo; ya que se ve relacionado el hecho de entregar información con la salud de las personas.

Las etiquetas nutricionales de los alimentos envasados que consumimos a diario son una información fundamental, por lo tanto, es importante que se entregue de manera adecuada; para el entendimiento y fácil comprensión de todos los consumidores. Sabemos que actualmente en Chile hay un problema de obesidad que las autoridades están tratando de frenar, por lo tanto, es de gran utilidad, sobre todo en este momento, investigar qué está pasando con los rótulos nutricionales de nuestros alimentos.
El aporte de esta investigación será generar una mejoría respecto al diseño actual de la rotulación a través de la información orientada al diseño gráfico y la comunicación visual. Para esto es necesario crear conciencia respecto a las falencias que existen en la rotulación hoy en día, investigar los factores que influencian y que se pueden replantear, para lograr responder mejor al usuario con sus necesidades y complicaciones.

 2. Antecedentes

 2.1      Marco teórico


                                                                                                                     Esquema del marco teórico.

 

A partir de la formulación de nuestro problema hemos establecido una división, o dos áreas que se conectan: la primera es el grupo etario en el que se mueve nuestra investigación, la tercera edad, y la segunda acerca del objeto del problema, el etiquetado nutricional.

El segundo tema mencionado es en el que se enfoca nuestra investigación, como futuras diseñadoras gráficas, que trata acerca del diseño de la rotulación en sí. Investigamos el por qué de la rotulación actual de Chile y el marco en el que se mueve: por qué es como es, las normas de salud que existen para rotular los alimentos (lo que dicen instituciones importantes, el ministerio de salud, etc.), los proyectos de ley que existen al respecto (o la ley que hay), las normas de diseño y ver si se tomaron o no en cuenta al momento de diseñar el etiquetado. Estudiamos variables como la tipografía usada, los contraste de colores, los tamaños (principio fundamental para los usuarios de la tercera edad o para quienes tienen enfermedades de la visión), la organización de la información, etc. Investigamos también acerca de diseños en la rotulación de otros países, para tener una visión más global del tema y siempre en su contexto. Así finalmente recopilamos una serie de antecedentes sobre el etiquetado nutricional, lo que es fundamental para poder generar un análisis al respecto y darnos cuenta de cuáles son los factores que están fallando, que habría que replantearse, y cuáles son los elementos correctamente aplicados (pensando en el usuario) o a los que se le puede sacar un mayor provecho.

Todas estas variables nombradas son las áreas de estudio en las que se mueve nuestra investigación.

 2.2      Antecedentes

Existen antecedentes relacionados a la preocupación de las autoridades respecto a la entrega de información en la rotulación, dándole la importancia que corresponde al etiquetado nutricional. Sin embargo, a pesar de que el Ministerio de Salud en nuestro país ha tratado de tener iniciativas de una normalización para mejorar la salud de las personas, no existen muchos parámetros gráficos y de comunicación visual que se utilicen de base para el diseño de los etiquetados nutricionales. La información que recopilamos respecto a etiquetados que nos parecen más desarrollados, son en general ejemplos existentes en otros países, más avanzados en este tema. Y por otro lado la información respecto a la comunicación visual que recopilamos, es independiente a su aplicación, y nuestro deber es orientarla y aplicarla a lo que es la comunicación visual en la rotulación. Para ver el detalle de la investigación de antecedentes ver el anexo.

 3.     Metodología

El método utilizado en ambas fases fue el mismo: la encuesta, aunque fueron realizada de distinta manera. La razón de esta elección es porque encontramos que era un método efectivo y preciso de preguntarle a nuestro grupo objetivo (la tercera edad) y así poder obtener datos concretos para nuestra investigación. En cuanto a las encuestas realizadas, en la primera fase se realizó una encuesta online orientada al consumo y hábito de los productos lácteos y el etiquetado nutricional. En la segunda fase fue una encuesta análoga y más gráfica, orientada a la visualización y diseños del etiquetado nutricional.

 3.1         Diseño de instrumentos y actividades

3.1.1 Fase 1

Primero creamos una encuesta de acuerdo a lo observado en personas cercanas de la tercera edad. Esta se basó en un cuestionario sobre los productos que consumen, junto a qué otros productos (no lácteos) los consumen, las marcas de aquellos productos, si acaso se revisa la información nutricional, si entienden el etiquetado y por último qué creen que falta para entenderla mejor.

Este cuestionario alcanzamos a realizarlo con 5 encuestados, y ahí nos dimos cuenta de sus falencias; no nos entregaba la información necesaria de acuerdo a nuestra investigación.

Creamos una segunda versión mejorada, con más preguntas que a su vez son más dirigidas, de manera en que las respuestas fueran orientadas a generar información que nos interesa. A esta nueva información nos referimos a datos claros en cuanto a la construcción de la rotulación, para poder crear propuestas (fase 2) de mejor diseño.
Se realizó la encuesta a 31 personas de la tercera edad (y aproximados -desde 50 años-), lo que nos pareció un número adecuado.

3.1.2 Fase 2

Recopilación de antecedentes existentes en el mercado.

Lo primero que hicimos fue una selección de antecedentes que ya existen en nuestro mercado. Para esto hicimos una lista de las marcas y los productos que fueron más elegidos como los productos consumidos en la encuesta de la fase 1. Luego, los ordenamos y agregamos más variaciones, para contemplarlas todas a la hora de hacer la recopilación. Por ejemplo, varias de las personas encuestadas en la fase 1 dijeron consumir yogurt Activia, sin embargo no dijeron si era yogurt normal, zero, con trozos, etc., por lo tanto buscamos las variaciones más importantes de cada producto. La metodología que usamos fue fotografiar la rotulación, ya que al intentar desprender las etiquetas nos enfrentamos a varias dificultades y malos resultados. Para poder abarcar una muestra significativa nos dividimos los productos y de la lista y cada una fotografió un conjunto de ellos.

Investigación de visualización y legibilidad.

Luego de tener las fotografías de etiquetados nutricionales y antes de crear pruebas para evaluar diferentes factores importantes en la comunicación visual, debimos investigar y ordenar las bases de estos factores. Para esto buscamos información relevante sobre las interacciones de los colores, las relaciones entre ellos al momento de elegirlos para una determinada pieza gráfica, etc. Los factores pudimos dividirlos en dos principalmente: la visibilidad y la legibilidad, los que agrupan varios otros conceptos. Por ejemplo, dentro de la visibilidad nos encontramos con todo lo que se refiere al color y a las composiciones cromáticas; las interacciones de los colores, el contraste objeto-fondo, las vibraciones de los colores, la forma de destacar información gracias a los contrastes, la visibilidad mayor que hay en ciertas mezclas cromáticas y la poca visibilidad que entregan otras mezclas, etc. Y por otro lado, dentro de la legibilidad agrupamos todo lo que se refiere a la tipografía y el diseño que puede existir en torno a ella; por ejemplo, los tipos de tipografía, el uso de minúsculas o mayúsculas (y versalitas), el interlineado, interletrado, el espacio entre las palabras, los blancos de las letras en las tipografías, etc.

Todos estos aspectos son importantes y se deben entender y evaluar de formas diferentes dependiendo del soporte en el que se aplican y dependiendo de la función que van a cumplir, por ejemplo, las relaciones cromáticas y los estilos de tipografía que se usan en una señalética de la vía pública, no pueden ser los mismos a utilizar en un etiquetado nutricional de un producto que se vende el supermercado, ya que factores como la velocidad o el tiempo dedicado a observar son muy diferentes.

Desarrollo de pruebas.

Luego de ordenar las fotografías de los etiquetados y de la posterior investigación de aspectos visuales fundamentales, comenzamos a crear los datos para la posterior entrevista o encuesta. Para esto creamos un etiquetado tipo utilizado para hacer pruebas de forma, por ejemplo, de tamaño de tipografía, de tipo de tipografía, de contraste tipografía – fondo, tamaño del etiquetado, etc. También, para no saltarnos buenos antecedentes tanto de forma como de contenido y su organización, buscamos rotulaciones que existen para compararlas y para después analizarlas (luego de los resultados de la entrevista) como opciones viables o no viables para el diseño legible de los etiquetados nutricionales de lácteos.

Creación del instrumento de recopilación de datos.

Cuando ya tuvimos interiorizados los aspectos cromáticos y tipográficos necesarios comenzamos la creación de muestras. La encuesta de la fase 2, la cual trata de puras muestras gráficas tomando en cuenta las soluciones planteadas en la encuesta de la fase 1, consta de 5 preguntas de alternativa (con una o 2 elecciones) sobre: contraste tipografía/fondo, interlineado, tipo de la tipografía, cuerpo de la tipografía, etiquetas internacionales, etc.

Con los resultados esperamos tener información nueva de cómo las personas de la tercera edad responden frente a diferentes aspectos visuales basados en lo investigado.

3.2          Aplicación de instrumentos 

3.2.1 Fase 1

 Se elaboró una encuesta final, que consta de 18 preguntas, las cuales tienen un sistema de respuesta de alternativas y de selección múltiple, con excepción de una pregunta en la que se debe escribir la respuesta. Hay preguntas de selección con solo una respuesta posible y otras que admiten varias respuestas al mismo tiempo. Además una pregunta de ordenación (jerarquía de alimentación).

Se entrevistaron a 31 personas en una semana, de las cuales 17 eran mujeres y 14 eran hombres. El 54,84% de ellos estaban entre los 50 – 60 años, el 35,48% entre los 60 – 70 años, el 6,45% entre los 70-80 años y el 3,23% sobre los 80 años.

Buscamos finalmente personas desde los 50 años ya que nos fue difícil encontrar varias personas solo mayores de 60.

 3.2.2 Fase 2

Se elaboró una encuesta de pruebas gráficas, esta consta de 5 preguntas que a su vez contienen distintas muestras visuales, estas se responden mediante selección múltiple en cuanto cual muestra hace más fácil la lectura en cuanto a: contraste tipografía/fondo, tipografía, tamaño de la tipografía, interlineado y otras etiquetas extranjeras.

Se entrevistaron a 24 personas en una semana, de las cuales 15 eran mujeres y 9 eran hombres. 9 de ellos estaban entre los 60 – 70 años, 12 entre los 70 – 80 años, 3 entre los 80-90 años y 0% sobre los 90 años.

La encuesta fue realizada de manera análoga, por lo que tuvimos que imprimir las gráficas y mostrárselas a cada una de las personas, anotando sus respuestas en una hoja aparte. Esto es un dato relevante de nuestra investigación, ya que al tratarse de etiquetado o rotulación nutricional es necesario que a la hora de crear y evaluar nuestras muestras, estas estén en un contexto lo más cercano posible a la realidad. Si hubiéramos entrevistado de manera digital las muestras se hubieran alejado del tamaño, colores, sustrato, etc., que tienen en la realidad los productos que uno toca y mira en el supermercado.

 4.     Resultados

 4.1          Datos obtenidos

 4.1.1 Fase 1

 Los siguientes datos recopilados son % de un total de 31 personas. Los más importantes son:

1)    Sobre los hábitos alimenticios y consumo de productos lácteos:

Un 70,97%  de los encuestados considera que los lácteos son prioritarios en su régimen alimenticio; pero un 77,42% consume más otro tipo de alimentos antes que los lácteos (como verduras, frutas, carnes rojas y blancas).

El 22,58% dice que los lácteos son el tipo de alimentos que más consumen, entre los productos lácteos más consumidos están el queso con un 80,65%, la leche con un 77,42% y el yogurt con un 67,74%. Pregunta en la que nadie dijo consumir habitualmente crema.

El 83,87% de los encuestados consume los productos lácteos diariamente.

Las marcas más consumidas en general (diferentes tipos de lácteos) son:

– Soprole

– Activia

– Colún

– Nestlé

2)    Sobre el etiquetado nutricional:

El 64,52% dice revisar solo a veces la información nutricional, mientras los que sí la revisan y los que no la revisan, juntos no alcanzan a llegar al 40%. Y el 70,97% lo hace porque le interesa saber lo que está consumiendo.

Más de la mitad (54,84%) entiende más o menos la información nutricional y sólo un 6% dice que no la entiende.

En cuanto a la forma del etiquetado nutricional, el 41,94% considera que las informaciones no son legibles y otro 41,94% considera que son más o menos legibles. Mientras sólo un 16,13% dice que sí lo son. Un 90,32% cree que el tamaño de los textos es lo que hace complicada la lectura.

Como soluciones a la forma del etiquetado, el 74,29% aumentaría el tamaño de las tipografías para mejorar la lectura y un 67,74% aumentaría el tamaño del etiquetado nutricional completo.

Un 58,06% cree que la información nutricional es más o menos entendible en cuanto al contenido (información misma). Un 35,48% cree que no es entendible, y sólo un 6,45% dice que sí lo es. Sobre esto, un 58,06% cree que lo que hace incomprensible la información es que no se explica qué es dañino dentro del etiquetado. Un 48,39% cree que es porque hay muchas abreviaciones de palabras que no conocen.

Como soluciones a la información de la rotulación, un 61,29% cree que sí se destaca lo dañino se haría más entendible el etiquetado. El 51,61% cree que sí se destaca lo saludable y se explican las tablas de ingredientes que aparecen se entendería mejor la información.

 4.1.2 Fase 2

 Los siguientes datos recopilados son en % de un total de 24 personas. Los resultados son:

1) Contraste tipografía/fondo. ¿Cuáles 2 son las más visibles en cuanto al color fondo/letra?

La opción más elegida fue la D, la cual es un fondo celeste con una transparencia blanca de fondo y una tipografía de color celeste, un 87,5 % encontró que era la opción más visible. Una segunda con un 75 % fue la opción A, la cual es un fondo morado con una tipografía blanca.

Otras opciones elegidas pero en menor porcentaje fueron la opción B con un fondo blanco y una tipografía azul, con un 25%. La otra fue la opción C, rotulación con fondo blanco y tipografía negra, obtuvo un 12,5%.

Las opciones E, F y G, que eran con fondos de distintos colores y tipografía de color similar al fondo, obtuvieron 0%.

2) Tipo de la tipografía, ¿Cuáles 2 son las más legibles en cuanto a su tipografía?

La opción con un 87,5% fue la A con una tipografía Helvetica Condensed Thin, tamaño 14, interlineado 16,8pt. Le sigue la opción B obtuvo un 62,5% con una tipografía Helvética Condensed Black, tamaño 14, interlineado 16,8pt.

Las opciones siguientes fueron las menos elegidas, está la E con un 37,5% y la tipografía Baskerville Old Face Bold, tamaño 14, interlineado 16,8pt. Le sigue con un 12,5% la opción B con la tipografía Baskerville Old Face, tamaño 14, interlineado 16,8pt.

La opción D con la tipografía común y conocida Arial obtuvo un 0%.

3) Interlineado, ¿Cuál es más legible en cuanto a espacio entre líneas?

Un 62,5% eligió la opción B de un interlineado 14 puntos, en el que encontraron se aprecia una mejor legibilidad. Aunque la opción  A obtuvo un 37,5%, con interlineado 18 puntos, por lo que no están muy lejos las dos opciones entre sí, en cuanto a legibilidad. Las otras opciones no fueron elegidas.

4) Cuerpo de la tipografía, ¿Cuál es más legible en cuanto a tamaño de la tipografía?

En esta pregunta hubo un empate en cuanto a legibilidad del tamaño de la letra, por lo que hubo un 50 y 50 por ciento, en la opción B (tipografía tamaño 14) y la C (tipografía tamaño 16). La opción A obtuvo un 0%.

5) Etiquetado internacional, ¿Qué etiquetado entiende y/o le gustaría que se aplicara en Chile?

La opción más elegida con un 75% fue la A, que es la etiqueta nutricional tipo semáforo.  Luego eligieron las alternativas D y E con un 37,5% las dos, ambas entregan información de manera más dinámica, usando círculos y colores para destacar ciertas partes.

La opción B que es un etiquetado típico americano, obtuvo un 25% y la opción C un 0%.
 

4.2          Análisis

4.2.1 Fase 1

 Nuestra muestra consistió en 31 personas de 50 años en adelante, de las que casi la mitad son hombres y la otra mitad mujeres, por lo tanto los resultados que hemos obtenido podemos deducir que nos son excluyentes dependiendo de si la persona es hombre o es mujer, sino que en general hombres y mujeres presentan las mismas dificultades al enfrentarse a la rotulación de productos lácteos envasados. Vale mencionar que, de los 31 encuestados, más del 50% tienen entre 50 y 60 años, y el resto varía desde los 60 años para adelante, por lo tanto podemos afirmar que en general, personas de los 70 años para arriba no necesariamente hacen sus propias compras y no son los que se enfrentan a la lectura del etiquetado nutricional (muchas veces otros toman las decisiones por ellos). Nos costó encontrar personas de estas edades y a la vez ellos no estaban 100% capacitados para poder responder nuestro cuestionario. De esta forma además, relacionamos el % de personas encuestadas (y sus edades) con la pregunta número 11, en la que se afirma que una gran mayoría (casi 71%) revisa el etiquetado nutricional solamente porque les interesa saber lo que consumen, siendo que esperábamos que la respuesta relacionada a las enfermedades fuera la de mayor resultado. Por lo tanto creemos que la población que más sufre enfermedades que hacen limitante el consumo de lácteos puede ser en otras etapas de la vida (infancia, juventud, mediana adultez, etc.) y/o empezar debido a la tercera edad después de los 65 años aprox.

El 70,97% de los encuestados admite que los lácteos son importantes en su régimen alimenticio, aunque el 77,42% dice que de todas formas consumen otros tipos de alimentos antes que los lácteos. Estas dos preguntas (número 3 y 4), luego de las respuestas, podrían parecer excluyentes entre sí y por esto entregarnos datos contradictorios. Sin embargo, es por esto que la pregunta 5 enlista los alimentos en orden de hábitos de consumo para entender mejor en qué lugar se sitúan los lácteos, que es la categoría de alimentos que estamos estudiando. En esta pregunta deducimos que dentro de 10 alimentos o categorías de alimentos expuestas, las personas eligen a los lácteos como uno de los 4 primeros alimentos más prioritarios en la alimentación, superándolos las verduras en 1er lugar, las carnes rojas y blancas en 2do lugar y luego las frutas, dato que además nos parece lógico y positivo. Quizás se podría decir que una categoría que está en 4to lugar no es tan importante, sin embargo más adelante en la pregunta número 7, podemos ver que un 83,87% dice que el consumo que hacen de lácteos es diario. Sabemos que por ejemplo las carnes no son necesariamente consumidas de forma diaria (por los precios que tienen), lo que hace que los lácteos obtengan otro punto de importancia al ser fundamentales en la dieta diaria de los encuestados.

Una pregunta importante es la número 6, en la que se pregunta qué tipos de lácteos son los que se consumen habitualmente. Esta pregunta es de gran utilidad para poder estudiar la rotulación de los productos que se indiquen como los más consumidos. La leche (77,42%), el yogurt (67,74%) y el queso (80,65%) son los lácteos que más consumen, el quesillo en menor medida pero también bastante consumido (41,94%). Las margarinas y mantequillas son consumidas en menor medida y nadie dijo consumir crema habitualmente.

La pregunta 8 es determinante para nuestra fase 2, porque se preguntan las marcas de los lácteos consumidos. Pero el detalle de esto no es tan importante mencionarlo ahora (porque tendremos que recopilar muestras y analizarlas). Su detalle se encuentra en el anexo. Lo que sí cabe destacar es la información desprendida de la pregunta siguiente. Aquí se pregunta por qué prefieren las marcas mencionadas, en donde las respuestas con mayor % son la calidad del producto y el sabor de estos productos; en menor medida (pero sin ser un % insignificante) están la importancia del precio y que sea una marca conocida. De esto inferimos que a nadie le importa mucho el envase (0%), lo que es una sorpresa ya que pensábamos que la ergonomía de los envases podría haber sido importante a la hora de elegir una marca; luego, que antes que el precio o antes que elegir la marca por ser conocida o no, de lo que más se preocupan las personas es del el sabor y de la calidad del producto, lo que se relaciona directamente con los componentes e ingredientes de éstos. Por lo tanto, estas respuestas nos sirven para afirmar nuevamente que las personas realmente se preocupan por lo que consumen, entonces es muy importante poder entregarles la información de forma adecuada.

Las siguientes preguntas se enfocan en lo que es meramente la rotulación de los lácteos.

El 64,52% admite leer “a veces” la información nutricional de los productos. Creemos que esto se debe a que la lectura es dificultosa y no se entrega de forma más dinámica, para que a las personas les resulte fácil, cómodo y rápido leer la rotulación. Además, como mencionamos al comienzo, un 70,97% dice que le interesa saber lo que consume, principal motivo por el que leen el etiquetado. La pregunta 12 es sobre si se entiende o no la información nutricional. El 54% dice que la entienden más o menos, el 38,71% dice que sí la entiende (dato no menor), mientras que solamente el 6,45% dice que no la entiende. Por esto, deducimos que en general no leen mucho el etiquetado y que cuando lo hacen no lo entienden del todo. Estos datos nos afirman que el interés en lo que se consume existe, pero que la forma en que se entrega la información no funciona adecuadamente para que la gente esté acostumbrada a leer el etiquetado y que además lo entiendan al 100%.

Luego, casi el 42% dice que la información nutricional NO se entrega de manera legible en cuanto a la forma, mientras que los que responden “más o menos” a la pregunta también suman el 41,94%. Solo el 16,13% dice que la información si se entrega de manera legible en lo que concierne a la forma. En general, las personas no aceptan la forma en que se entrega la información. Lo que afirman que hace complicada esta lectura es, con un altísimo porcentaje, el tamaño de los textos (90,32%). Por lo que queda clara que el etiquetado tiene tipografías demasiado pequeñas que dificultan la lectura. En menor medida, la forma de la tipografía y el espacio entre los textos significan dificultad para la lectura, mientras que los colores solo una persona los considera determinantes para esto. La pregunta 15, sobre opciones o propuestas para hacer una mejor lectura en cuanto a la forma, los encuestados respondieron que: agrandar las letras y agrandar el etiquetado completo son las opciones más elegidas con un 74,19% y un 67,74%. Simplificar los textos (41,94%) y organizarlos mejor (32,26%) también son opciones consideradas como mejoras, mientras que sacar y cambiar los colores son opciones casi descartadas por el grupo. De esto inferimos que la mayor problemática en cuanto a la forma en los etiquetados está en que la tipografía usada es demasiado pequeña.

Por último, en las 3 preguntas restantes tratamos de recopilar información sobre el contenido de la información de la rotulación de los lácteos. La mayoría de los encuestados creen que la entrega de información es “más o menos” clara y entendible en cuanto al contenido (58,06%). El 35,48% dice que no lo es, y solo un 6,45% dice que sí lo es. Queda en evidencia que no se entiende del todo la información escrita en las rotulaciones. Le penúltima pregunta tiene respuestas muy variadas. En general todas las opciones que pusimos como respuestas fueron elegidas como motivos por los que la entrega de información no es entendible: que no se explica qué es dañino (58,06%), que hay muchas abreviaciones a las palabras (48,39%), que no se explica qué es saludable (45,16%), hay muchas tablas que no se entienden (41,94%), la información de los ingredientes no es clara (41,94%) y la forma que está escrita no es clara (38,71%). No muchas personas creen que el etiquetado no entrega información de utilidad.

En cuanto a las propuestas para mejorar la rotulación (pregunta 18), las opciones elegidas responden a las falencias reconocidas en la pregunta anterior (17). Cabe destacar que la opción más elegida es la de destacar lo que es dañino (61,29%), dato nuevo en cuanto a lo que hoy existe en la rotulación.

Queda desprendido que hay que hacer una profunda estructuración en la forma de entregar la información nutricional en las rotulaciones de los lácteos, ya que se perciben muchas complicaciones en ellas.

 4.2.2 Fase 2

De los datos recopilados, podemos decir con respecto a la primera pregunta: sobre el contraste figura/ fondo, que las opciones menos votadas fueron las que dificultaban su legibilidad por tener un fondo blanco (que hace que las tipografías vibren) y con cero votos las opciones de 2 colores de fondo (como blanco con celeste, amarillo con verde), que complican aun más la legibilidad por distraer el fondo al momento de leer. Sin embargo, la opción más votada con un 87,5%, tiene un fondo celeste, una opacidad del mismo tono pero cercana al blanco y  unas letras azules, hace que su legibilidad sea excelente (dicen que la tipografía cian sobre un fondo blanco hace que la letra vibre mucho menos, por ende es mas legible).

En cuanto a la segunda pregunta: sobre el estilo (tipo) de la tipografía, las opciones menos votadas con un 37,5% y un 12, 5%, son las que tienen como tipografía una construcción con serif (en este caso la baskerville) puesto que al tener serifas y además ser de tamaño pequeño, complica la legibilidad del público objetivo. En cambio, las opciones más votadas con un 87,5% y un 62,5%, son las tipografías con san serif (quiere decir sin serifas, en este caso helvética y arial), al ser de esta manera hace que la letra sea más legible puesto que no tiene caracteres que la entorpezcan al momento de leerla.

Sobre la tercera pregunta, en cuanto al interlineado podemos decir que dentro de las opciones no hubo una gran diferencia en %, con un 62, 5% el de menor interlineado y el de mayor un 37,5%; este resultado se genero puesto que la legibilidad en ambos casos era muy similar, por lo que podemos decir que el interlineado no afecta mayoritariamente a la lectura, por un interlineado centrado (no ni muy amplio ni muy pequeño). Aunque al momento de realizar la muestra se pensó lo contrario, que al tener un interlineado mayor la legibilidad podría ser mejor por tener más separación y por ende mas distinción de los párrafos, pero se dice que si el espacio es muy grande se genera un aislamiento tal que rompe la continuidad de la información. En el caso contrario, ocurre algo similar, si el espacio es muy pequeño, se  genera un bloque de texto perdiéndose, de igual forma, la legibilidad.

La cuarta pregunta, sobre el tamaño de la tipografía, es el causante principal del mal funcionamiento del etiquetado nutricional, además del más notorio para los encuestados, es por esto que la opción con la tipografía más pequeña obtuvo un 0%. En cambio se produjo un empate entre las opciones de tipografía de cuerpo 14 y 16, puesto que para varios no había mucha diferencia entre ambos tamaños, de igual forma afectó en que el etiquetado completo aumentara de tamaño, por lo que quiere decir, que los encuestados claramente prefieren un  mayor cuerpo en la tipografía pero que además la forma, de este, tenga un mayor tamaño.

Por último la quinta pregunta,  sobre etiquetas nutricionales internacionales, la muestra con mas porcentaje fue la llamada semáforo, ya que es la que utiliza (como lo dice su nombre) los colores verde, amarillo y rojo para jerarquizar la información, aunque no es la única forma ya que además utiliza distintas tipografías y figuras geométricas (como círculos), todo para poder señalar la información de distinta manera y de beneficio al usuario. Incluso las opciones que le siguen en %,  también usaban una metodología similar, por lo que nos dice que las personas en general,  están interesadas en un rotulado que sea más dinámico, pero que a la vez sea funcional en cuanto a legibilidad y en entrega de información.

 5.     Conclusiones

Fase 1: del consumo, los hábitos y la rotulación.

En general, las personas cuando se enfrentan a los etiquetados nutricionales lo hacen porque les interesa lo que consumen, más allá de las enfermedades que puedan padecer o más alá de algún problema en particular del que se tengan que preocupar.
De la muestra encuestada una gran mayoría admite que los lácteos sí son prioritarios en su régimen alimenticio. Aunque la mayoría declara que de todas formas consumen otros alimentos además que los lácteos, estos productos sí están presentes en el régimen alimenticio de la tercera edad (dentro de los 4 primeros, de un total de 10 categorías), sobre todo porque son alimentos que se consumen de forma diaria.
– El consumo de las marcas  preferidas por el consumidor  están relacionadas con la calidad y el sabor del producto; más allá de si son marcas conocidas, si el envase es llamativo o si el precio es más conveniente. Por lo que  se concluye la importancia de  la rotulación para que  la información nutricional que se entregue sea de forma clara; y en lo posible para  destacar la  calidad nutricional que presentan los productos y la información sea reconocida por el consumidor.

– La mayoría de las personas dice que “a veces” lee la información nutricional y aproximadamente la mitad dice que entiende más o menos lo que esta dice. El 42% dice que la información no se entrega legible en cuanto a la forma, en donde cerca del 90% dice que se debe al tamaño de la tipografía. Por lo que queda en evidencia que existe una gran problemática en la forma de cómo entregan la información nutricional al público  las etiquetas actuales de los productos lácteos.

– Estos datos nos afirman que el interés en lo que se consume existe, pero que la forma en que se entrega la información no funciona adecuadamente, lo que hace que las personas no tengan el hábito de leer la rotulación nutricional a pesar de que es la información base de lo que consumimos a diario.

– Al momento de preguntar sobre el diseño de la rotulación, en cuanto a las posibles soluciones más adecuadas para hacer del etiquetado una mejor pieza gráfica; muchos de los encuestados dijeron que lo esencial es agrandar la tipografía (74,19%), además del etiquetado completo (67,74%), potra opción fue la de una mejor diagramación de la información (en cuanto a organizar y simplificar) y todo para una legibilidad mas optima y efectiva. En cuanto a la cromatización del etiquetado, no fue un obstáculo para los encuestados, incluso no lo encontraron relevante puesto q no les influye en la legibilidad.

Fase 2: de la visualización y diseño.

De contraste tipografía – fondo: suponíamos que la información escrita en colores oscuros sobre fondo blanco o incluso la típica de fondo color blanco y tipografía negra o azul, serían las opciones de contraste más elegidas por los encuestados, sin embargo queda en evidencia que las personas prefieren más juegos cromáticos en el diseño; fondo de color claro pero con una transparencia que destaque más la tipografía, y la tipografía escrita en un color de la gama del color de fondo. Por lo tanto, el diseño que juega con las combinaciones y contrastes cromáticos todos de la misma gama, que además usan marcos y recuadros con recursos gráficos (como la transparencia) para destacar información, es la manera que las personas consideran de mayor visibilidad.
– Las tipografías más adecuadas para la entrega de información en casos como este (espacios pequeños, párrafos pequeños, oraciones cortas, cuerpo de tipografía de no más de 14 puntos), son las san serif, como la Helvética y la conocida Arial. Las tipografías que tienen serif crean más confusión, ya que sus detalles en la forma contaminan el espacio que existe entre caracteres, haciendo que las líneas sean demasiado continuas y entorpeciendo la lectura (sobre todo porque el tamaño en este caso es pequeño). Las san serif tienen, en el fondo, menos distractores haciendo mucho mas legible y limpia la lectura, creemos que por esto fueron más preferidas por los encuestados.
– Concluimos que en casos como el que estamos estudiando, donde la información no es de gran extensión y el espacio es pequeño, no es necesario dar un mayor interlineado a las oraciones. La información es corta y está puesta sobre un objeto que se observa de cerca, por lo que no es necesario crear pausas demasiado grandes porque podemos caer en el aislamiento extremo, lo que provoca cortes en la lectura dificultando la legibilidad que debe ser de corrido.

– El tamaño de la tipografía ha sido un punto débil de la rotulación, recalcado por los encuestados (casi en su mayoría). A pesar de que el perímetro utilizado sea pequeño, no podemos caer automáticamente en la acción de achicar la tipografía para que quepa toda la información. Es necesario crear alguna forma en que se pueda entregar toda la información pero no en tipografía menor a 14 puntos.

– Volviendo a lo que es el utilizar recursos para destacar información, concluimos también que las personas sí prefieren etiquetados donde se muestra una mayor preocupación por este punto. Eligen opciones de etiquetado tipo “semáforo”, por ejemplo, donde se utilizan círculos de colores para separar y jerarquizar información, y formas más dinámicas que ordenen y separen la información que sea más relevante. Utilizar este tipo de recursos ayuda a guiar también la  lectura del consumidor.

 

Referencias


[1] Manual de etiquetado Nutricional.

http://www.nutrinfo.com/pagina/info/manual_etiquetado_nutricional.pdf (Consultado 15 Abril, 2011).

[2]Cuaderno de ejercicios de etiquetado nutricional.

http://www.redsalud.gov.cl/archivos/alimentosynutricion/inocuidad/Cuaderno_ejercicios_etiquetado.pdf. (Consultado 16 Abril, 2011).

[3] Noticias: discusión de ley.

 http://noticias.terra.com.ar/chile-discute-ley-para-poner-advertencia-en-comida-poco-saludable,a07c0ca06715f210VgnVCM20000099f154d0RCRD.html.

[4] http://wiki.ead.pucv.cl/index.php/Casiopea. (Consultado 13 Abril, 2011).

[5] Referencias de etiquetado nutricional.

http://www.eatwell.gov.uk/foodlabels/trafficlights. (Consultado el 20 de Abril, 2011)

[6] Revista Consumer.

http://revista.consumer.es/web/es/20071001/alimentacion/71890.php. (Consultado 14 Abril, 2011).
[7] Etiquetado Semáforo.

http://www.elpoderdelconsumidor.org/semforo_de_alimentos_etiquetado_ingls.html. (Consultado 24 Abril, 2011).

[8] Problemas de la visión de la tercera edad.

http://www.vejezyvida.com/problemas-de-vision-en-la-tercera-edad/. (Consultado 2 Mayo, 2011)

[9] http://www.tomatuleche.com/docs/bases.pdf. (Consultados 4 de Mayo, 2011).

[10] http://sdi.bcn.cl/isp/uderel/senama/Senama_minuta.pdf. (Consultado 5 de Mayo, 2011).

[11] El Mercurio, viernes 27 de Mayo, 2011. Titular y artículo sobre la información nutricional en Chile.

[12]  Dietas de la tercera edad.

http://www.dietas.com/articulos/dieta-para-la-tercera-edad.asp. (Consultado 12 de Junio, 2011).

[13]  Sobre los lácteos.

http://www.estarsana.com/noticia_5702_dieta_de_lacteos.html. (Consultado 12 de Junio, 2011).

[14]  Dietas de la tercera edad.

http://adiex.org/alimentacin%20para%20mayores/Nutricion%20en%20el%20anciano.pdf. (Consultado 12 de Junio, 2011).

[15] Ley de alimentos.

http://www.uchile.cl/noticias/72537/convenio-inta-minsal-por-ley-de-alimentos. (Consultado 13 de Junio, 2011).

[16] http://www.eufic.org/. (Consultado 25 de Mayo, 2011).

[17] Visibilidad y legibilidad.

http://www.proyectacolor.cl/percepción-del-color/visibilidad-y-legibilidad/. (Consultado 20 de Junio, 2012)

 

Anexos:

Anexo de antecedentes

Fase 1:  anexo 1

Fase 2: anexo 2, anexo 3

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One Response to “Visualización de la información nutricional de los productos lácteos envasados para consumidores de la tercera edad”

  1. Macarena Cerda Says:

    Me parece muy interesante esta investigación ya que plantea una temática muy importante no solo para las personas de la tercera edad, sino que para todos. De a poco las personas están tomando más preocupación en saber realmente lo que están consumiendo por lo que es importante el entregar la informacion lo más clara posible y de fácil compresión.
    Creo que falto profundizar mas en las normas de fiscalizacion y rotulación existentes en Chile.

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